domingo, 22 de marzo de 2009

IRREGULARIDADES DEL REAL SITUADO 1681 - 1684

En 1681, luego de verse el desorden en la distribución del real situado, la real hacienda y el sueldo de los soldados, el virrey, conde de Palata, enviaría como visitador de la plaza de Valdivia al contador Pedro Fernández de Moreda. Partiría hacia Valdivia donde dejaría en orden la hacienda y dejando instrucciones para su observancia.

“Embarcose este visitador y fue a Valdivia, donde actuó su comisión tan en beneficio de los que sirven en aquella plaza como de la real hacienda, dejando instrucciones para su perpetua observancia. No surtió tan buen efecto la visita de las cajas de Concepción y de Santiago, porque como los ministros de Valdivia son de provisión del Virrey y penden sólo de aquella regalía, todos estuvieron rendidos a las órdenes; pero como los de Chile en la nominación penden de V.M. y en el uso sólo del Gobernador, no llevaron tan bien verse con un visitador despachado por el Virrey. Y aunque por respeto a las órdenes de V.M. no pudieron negarle el uso a la comisión, le recibieron y entregaron los libros que les pareció conveniente, ocultándole otros y dejándoselos de entregar con diferentes pretextos. Y no se contentaron aquellos oficiales reales con esto, sino con atemorizarle el escribano y ministro de calidad, que no pudo actuar ni hacer las diligencias y averiguaciones que convenían; pero no les bastó para que con el reconocimiento de los libros y papeles que le entregaron no les sacase muchos cargos, y se averiguase su mala administración; y ellos procedieron de tal suerte que el visitador, atemorizado de que habiéndole perdido el respeto no pasasen a mayor demostración, dejó la ciudad de Concepción con mayor aceleración de la que convenía al servicio de V.M.”
(Relación del veedor, sin fecha ni nombre)

A raíz de una demanda civil presentada por un criado en contra del visitador Fernández de Moreda, las autoridades locales impedían el normal desenvolvimiento de este en sus tareas, incluso lo apresaron y secuestraron sus bienes. El visitador fallecería en prisión sin lograr concretar el mandato virreinal.
Tan solo en 1684, con la venida del oidor de Santiago, Bernardo de la Haya Bolívar, se completaría las investigaciones sobre el tratamiento del situado de Valdivia.