viernes, 8 de mayo de 2009

EL CAMINO REAL (1721 - 1796)

Una de las necesidades más urgentes de la plaza y presidio de Valdivia era salir de su aislamiento. En esta época se encontraba rodeada por territorio hostil: al norte los mapuches y al sur los huilliches; la única vía de comunicación que se tenia era el mar.
Varias veces se intentaría unir la ciudad con Chiloé, pero las expediciones se encontrarían con los peligros que encerraban los naturales de la zona.
Ya en 1721 el cabildo de Castro, en comunicación con el Rey, solicitaba “se mandase repoblar Osorno y abrir el camino entre Chiloé y Valdivia.”
Esto seria la solución al constante aislamiento que vivía Chiloé con respecto al resto del territorio, mejoraría el transporte de viveres, correos entre Chiloé y la plaza más cercana, en este caso la Plaza y Presidio de Valdivia.
Ambrosio Sáez de Bustamante, gobernador de la plaza de Valdivia, expresaba en 1759 un detallado informe:

“… habiéndose empezado a facilitar la internación a los indios, que llaman Huilliches por la parte del camino que mira a Chiloé; los que ofrecieron y les convenía admitir españoles en sus tierras, y que se fortificasen y poblasen, viviendo con ellos; siendo este el medio de empezar a franquear la comunicación tan deseada y conveniente entre esta plaza y dicha provincia de Chiloé; en cuya consecuencia se emprendió la obra con solo las tan cortas fuerzas de esta guarnición (…) y abierto un áspero camino de montaña de mas de seis leguas de esta plaza cuando fue atacada nuestra tropa (que solo consistía de 130 hombres) por mas de mil indios… aunque tuvieron la suerte de que se les matasen bastante gente, pues se cree con fundamento hayan perdido mas de 200 hombres sin que de nuestra parte muriese mas que un negro de un balazo de los nuestros mismos y hasta 17 heridos y quemados por un accidente, aunque no de riesgo; en lo que se vio la alta mano de Dios y protección de Maria…Pero después de esta considerable ventaja, que sin duda ha ocasionado mucho terror en los indios, fue preciso retirarnos a la plaza, no pudiendo ya sostener la empresa por falta de gente… ni ser fácil enviarla el Señor Presidente por acercarse el invierno y las dificultades en la distancia que hay de Chile a esta plaza… Pero no dudo que se continúe el intento en tiempo oportuno y con las providencias necesarias, que aquí no hay, siendo el asunto tan importante, así por la apertura del camino para comunicarse con Chiloé, repoblando la ciudad de Osorno, como para la descubierta por los españoles que se dice haber no distante de dicha ciudad hacia la montaña, o cordillera (…)”
(Ricardo Molina Verdejo, El Camino Real entre Valdivia y Chiloé, Revista Austral de Ciencias Sociales, Nº 4, 2000, pp. 115-126)

En 1760 se intentaría comunicar la plaza de Valdivia con el río Bueno. El objetivo no seria logrado a causa de las hostilidades de los huilliches de la zona y las inclemencias del tiempo.
En 1788 por iniciativa del gobernador de Valdivia, Mariano de Pusterla, salía una expedición, el 20 de septiembre, al mando del teniente Pablo Asenjo y acompañado del sargento Teodoro Negrón y trece soldados. Luego de varios meses de marcha llegarían al fuerte de Maullín el 16 de enero de 1789, logrando unir la plaza presidio de Valdivia con aquel fuerte. En el transcurso de la marcha obtendrían ayuda de indios amigos para ir dando forma al camino. Los trabajos del camino real continuarían a pesar de varios inconvenientes. Desde 1790 el proyecto contaría con la colaboración del ingeniero Manuel Olager Feliu siguiendo las instrucciones del Virrey del Perú, Francisco Teodoro de Croix. En 1791 ya estaría trazado el plano correspondiente al Camino Real entre Valdivia y Chiloé. Una rebelión de los huilliches de Quilacahuin, Río Bueno y Ranco, en 1792, vino a cerrar el camino pero la paz firmada el año siguiente logro reabrirlo y repoblar Osorno.
El Camino Real, una vez restablecida la calma en la zona, pasaba a ser un eje comunicacional desde Valdivia pasando por San José de Alcudia (Río Bueno), Osorno, Maypue, Maullín y vía Canal de Chacao, a San Carlos de Ancud (Chiloé).